Para establecer los objetivos a trabajar
tendremos en cuenta las características de nuestros niños o niñas. En general,
contaremos con las características que hemos señalado para establecer
los objetivos principales. Estos objetivos habrán de ejercitar la relación
con el balón, la relación con el terreno, la relación con otros jugadores y jugadoras,
la relación con el reglamento, el conocimiento del cuerpo propio y las
capacidades físicas y los valores y, además, plantearemos un objetivo
que no debemos olvidar: pasarlo bien. Así, éstos serán los objetivos
que nos plantearemos con los benjamines y las benjamines:
Uso y adaptación del balón:
La niña o niño aún no ha desarrollado completamente
sus capacidades motrices. Por ello, tiene problemas para recibir y
controlar el balón (irá mejorando a medida que vaya desarrollando
la coordinación, la fuerza...). Además, a estas edades tienen miedo
al balón. Para trabajar este objetivo, utilizaremos juegos de familiarización;
utilizando todo tipo de balones, jugando con pies y manos. Hemos de
recordar que en esta categoría participan en tres deportes colectivos
y por ello trabajaremos la capacidad de utilizar cualquier tipo de
balón.
Moverse en el terreno:
Si observamos los comportamientos de los
niños o niñas, comprobaremos que el niño o la niña se encuentra perdido o perdida en la pista
o en el terreno de juego. Normalmente, la referencia de la niña o niño es el
balón (no la portería ni el resto de jugadores o jugadoras) y todos o todas se mueven
detrás de él o ella. Trabajaremos este objetivo poco a poco y para ello podremos
utilizar juegos de orientación (carreras para conocer el terreno de
juego, jugando a pillar quitando el balón, pintar las porterías de
colores diferentes...).
Relaciones entre los jugadores o jugadoras:
Como ya hemos indicado, los niños o niñas entre
los 8 y 10 años son muy egocéntricos. Es decir, quieren coger el balón
y terminar ellos o ellas solos la jugada; o, al menos, tratan de terminarla.
Además, no buscan a sus compañeros o compañeras y ya saben diferenciar a los buenos o buenas
de los malos o malas entre los compañeros o compañeras. Así las cosas, nuestra labor consistirá
en introducirlos o introducirlas poco a poco en el trabajo colectivo. Pero este trabajo
requiere calma. Al principio jugará solo o sola, luego con la ayuda de un
compañero o una compañera. al final participará en una situación real. En cualquier
caso, se trata de una labor que exige paciencia. Cambiando las normas
de los juegos podremos ejercitar este objetivo.
Conocimiento básico del reglamento:
Como ya hemos visto, la niña o niño suele tener
problemas para entender las normas, no sabe casi nada sobre el reglamento,
se le hace raro no poder pisar algunas zonas del campo, etc. Lentamente,
iremos viendo todas las normas del minibalonmano; sobre todo, las
normas básicas. Es decir, los botes, dobles, áreas y la diferencia
entre la portera o portero y las jugadoras o jugadores. Como ya hemos comentado, tendrán
dificultades para comprender las normas, por tanto, los juegos que
practiquemos tendrán normas muy simples (es mejor explicar la variante
de un juego como si fuera otro distinto; si no, la niña o niño se confundirá
y perderá el interés que tenía en el juego).
Conocimiento del cuerpo propio
y mejora de las capacidades físicas:
A esta edad los niños o niñas comienzan a percibir
las capacidades de sus cuerpos, tanto la fuerza como la velocidad,
resistencia, coordinación, lateralidad, etc. Por todo ello, para trabajar
todos estos aspectos de la mejor manera posible hay que proponer los
más diversos tipos de actividades.
Educación en valores:
El deporte crea situaciones adecuadas para
ejercitar diversos valores. En este aspecto la labor del monitor o monitora es
especialmente importante, pues será él quien proporcione aclaraciones
a los niños o niñas. Los valores más destacables que pueden trabajarse mediante
el deporte son éstos: Respeto, tolerancia, solidaridad, cooperación,
igualdad, paz, cuidado de la naturaleza...
Pasarlo bien:
No podemos olvidar que la niña o niño se apunta
a la actividad deportiva en la escuela para pasarlo bien. Por lo tanto,
uno de nuestros objetivos será hacer que las sesiones de entrenamiento
sean amenas. Además, debemos tener en cuenta que cuando nos divertimos
aprendemos mucho más y más a gusto. Tampoco podemos dejar de lado
el hecho de que nos interesa que las niñas o niños sigan participando, en
los años sucesivos, en las escuelas deportivas (ya que el trabajo
se realiza por etapas y ha de haber un seguimiento) y para ello es
imprescindible que las niñas o niños lo pasen bien durante las sesiones de
entrenamiento.
Los contenidos que trabajaremos con los benjamines vienen establecidos
por los objetivos, por lo que en esta etapa contemplaremos los siguientes
contenidos:
- Recepciones de balón
- Golpeos de balón
- Controles de balón
- Conducciones de balón
- Lanzamientos
- Movimientos (movimientos básicos)
- Diferenciar nuestra portería de la del contrario o contraria
- Pases
- Colocación de los demás o las demás
- Objetivo general del juego
- Zonas prohibidas, marcar goles... Reglamento del minibalonmano