Son ejercicios de preparación que se realizan antes de comenzar cualquier deporte o actividad física. Por medio del calentamiento reducimos el riesgo de padecer lesiones. Si hacemos un calentamiento, optimizamos el rendimiento de la actividad posterior.
Los efectos que logramos a través del calentamiento son los siguientes: aumenta la temperatura de músculos y articulaciones, facilitando los movimientos de contracción y estiramiento. Aumenta el ritmo respiratorio y cardiaco; así llega más sangre a los músculos, llevando el oxigeno y los nutrientes que necesitan. Mejora la coordinación de nervios y músculos. De esta manera, los nervios reciben más rápidamente las órdenes enviadas. Nos ayuda a prepararnos mentalmente para el ejercicio que vamos a realizar, aumentando la concentración y la motivación, así como reduciendo la ansiedad y las tensiones mentales.
A la hora de hacer el calentamiento, deberemos observar:
- El calentamiento debe ser relajado, sin producir cansancio. Comenzar relajadamente y aumentar la intensidad progresivamente.
- La duración del calentamiento no es fija. Cada deporte y cada deportista requerirá un tiempo diferente para el calentamiento. Así, mientras un o una deportista de élite realiza calentamientos de una hora, nosotros tendremos suficiente con uno de 5' o 10'.
- Intentaremos ejercitar el mayor número de grupos musculares posible.
- Trataremos de que el tiempo entre el calentamiento y la práctica sea lo menor posible, para que el cuerpo no vuelva a enfriarse.
- En general, intentaremos utilizar ejercicios conocidos dentro del calentamiento.
Hay que hacer dos calentamientos distintos en función del momento de la temporada y, por tanto, del objetivo de la sesión: