Es normal que las chicas sean mejores que los chicos, hay que intentar no dar a la victoria más importancia de la que tiene para no perjudicar la autoestima de los chicos.
Pueden practicarse algunos juegos para quitar la vergüenza de la pubertad, haciendo que comprueben que no son tan diferentes: el rodillo, el juego de la sardina alternando chicas y chicos, los chicos sentados en batería y las chicas pasan por encima haciendo flexiones con las piernas sobre un banco...
Como los niños o niñas tienen la lateralidad desarrollada, hacer todo tipo de ejercicios tanto con la mano hábil como con la inhábil. Pases, lanzamiento, juegos de puntería...
Los niños tienen más desarrollado el equilibrio y la coordinación, así que puede hacerse cualquier clase de deporte, juego o ejercicio: saltos, trepar, malabares, juegos de lucha...
Son capaces de mantener el esfuerzo, por ello se puede exigir más intensidad introduciendo normas diferentes en los juegos: reducir el tiempo para marcar el gol, reducir el terreno, reducir el número de jugadores o jugadoras...
Tienen pensamiento operacional, para trabajarlo hay que plantearles diferentes situaciones en deportes y juegos diversos para que las resuelvan lo mejor que puedan. Por ejemplo: Explicar a uno de los equipos cómo atacar y que el otro equipo encuentre la mejor forma de defenderse.
Como interiorizan rápidamente las normas, pueden introducirse normas y variantes nuevas en los juegos, pero hay que explicarlas de manera clara y simple.
Para trabajar la capacidad crítica, es conveniente preguntar de vez en cuando por su labor o la del equipo. Si tienen conciencia contestarán, y si no la tienen prestarán mayor atención la próxima vez.
Ante los problemas que plantean los juegos buscan soluciones de movimiento; para profundizar en ello, dificultaremos las situaciones modificando las normas de los juegos. Mayor número de defensores o defensoras, terreno más pequeño, número limitado de pases...
A Nivel Táctico: La monitora o monitor debe enseñar claramente las diferentes tácticas en torno al deporte o juego.
A Nivel Técnico: ofrecer explicaciones claras al niño o niña para que mejore el gesto técnico.
Realizar juegos que fomenten la cooperación y la interacción. O buscarlo modificando las normas de los juegos. Por ejemplo: número de pases, todos o todas tienen que meter gol, todos o todas tienen que tocar el balón...
Como tienen problemas para mantener la atención, a la hora de explicar los juegos y las normas: sentar a las niñas o niños en el suelo, hacerlos callar, ofrecer explicaciones claras y breves, y hacer preguntas sobre las normas de vez en cuando.
Los monitores o monitoras deben respetar la intimidad de los niños o niñas, no hacer preguntas comprometidas, si hay que tratar algún tema con un niño o niña en particular, hablar individualmente con él o ella y no delante de todo el grupo.
Para trabajar la autoestima La monitora o monitor ensalzará los puntos fuertes y tratará de corregir los débiles, sin hacer de menos a la niña o niño en ningún caso.
El monitor o monitora debe reforzar la imagen del equipo, haciendo sentirse miembros del mismo a todos los niños o niñas. Además, debe tratar de resolver los conflictos en cuanto se produzcan, para que no se hagan más importantes. Para trabajar este aspecto pueden organizarse diferentes actividades fuera del entrenamiento: meriendas, ir a ver algún partido...
Los niños o niñas son autónomos, para ejercitar esta autonomía puede proponerse a los niños o niñas que introduzcan variables en el juego.