Malho concreta los procesos intelectuales
que utilizamos en cualquier situación de juego. Deberemos tener en cuenta
estos procesos a la hora de plantear nuestras situaciones de aprendizaje
o de juego. Los procesos que señala Malho no suceden sólo en deportes
o juegos, sino en cualquier situación de nuestra vida cotidiana. La
acción táctica de Malho hace hincapié en la niña o el niño, en todos sus aspectos:
- Primero, PERCIBIR la situación de juego; por ejemplo, tengo
el balón, a 10 m de la portería y no hay nadie delante de mí.
- INTERPRETAR esa situación percibida; siguiendo con el ejemplo
anterior, como entre mi objetivo y yo no hay ningún defensor o defensora,
es más fácil meter gol.
- DECIDIR qué hacer en función de esa interpretación; me
aproximaré a la portería para lanzar desde los 6 m.
- Convertir la decisión tomada en ACCIÓN; lanzo a 6 metros
de la portería.
- Por último, EVALUAR el resultado de la acción; como he
marcado gol, he obtenido el éxito; por lo tanto sé que cuando
se presente una situación similar, la que acabo de ejecutar
puede ser una opción válida.
Podemos observar una visión más detallada de todo esto en el siguiente
mapa conceptual, entendida la explicación precedente como un resumen
del proceso.
Si la monitora o el monitor dice al niño o a la niña cómo ha de ejecutar la acción, éste o ésta no trabajará las fases de percepción, interpretación y decisión (si la situación
es diferente, la niña o niño no será capaz de dar una respuesta adecuada).